Un clásico único se jugó hace 27 años

Luis Enrique Bolaños

Periodista deportivo y estadígrafo

El 3 de noviembre de 1991 es una fecha única en la historia de la rivalidad entre manudos y morados. Aquella vez los dos eternos rivales decidieron el cetro de campeón después de 20 años sin finales entre si.

Alajuelense ganó la fase regular o cuatro vueltas entre noviembre de 1990 y setiembre de 1991, en 44 fechas fue el más regular en una cerrada lucha con el Municipal Puntarenas

Pero Saprissa que fue tercero en la fase regular surgió desde abajo en la fase de eliminación directa, y dejó en el camino a Uruguay de Coronado, Cartaginés, y Puntarenas, hasta meterse contra todos los pronósticos en la final

A los manudos los dirigía el checoslovaco (en aquel momento) Ivan Mraz y a los morados el brasileño tico, Odir Jacques

Saprissa era bicampeón, pero había sufrido la salida de varias de sus principales figuras después de Italia 90. Alajuelense tenia siete años sin ganar un título y apostó por un equipo que empezó a conformar desde 1989, con el aporte de varios jugadores jovenes de la generación de “los carasucias” de 1988-1989, que jugaron el mundial juvenil en Arabia Saudita

Para el segundo partido el Saprissa lució sus mejores galas, estaba repleto de seguidores de ambos equipos. Era un momento único o tricampeonato morado, o la Liga se sacudía de una larga sequía, y se coronaba por primera vez en Tibás., algo que no se ha repetido

Los manudos llevaban un gol de ventaja tras la ida en Alajuela, el domingo 28 de octubre de 1991. Alajuelense ganó 2-1 con goles de Mauricio Montero (de penal), y Ricardo Chacón., para darle vuelta al marcador pues Saprissa ganaba gracias a un tempranero gol de José Jaikel

Aun así la afición morada confiaba en la remontada y el tricampeonato y por eso llenaron la cueva. La Liga con el empate era campeón, pero sentenció aquella final con gol del carrilero Austin Berry. 3-1 en el global y la Liga gritaba su título 16, terminando con siete años de desilusiones, en temporada largas

De este clásico final siempre se recuerda el único gol, pues aparte de darle el título a la Liga, fue una acción fulminante en la cual el joven del Saprissa Max Sánchez de solo 17 años, no pudo contener a Berry que por velocidad le ganó el balón y anotó. Con los años siempre se comenta que Sánchez debió cometerle falta a Berry pero por su juventud no tuvo “la malicia” de hacerlo

 

DOMINGO 03 DE NOVIEMBRE DE 1991

JUEGO DE VUELTA

ESTADIO RICARDO SAPRISSA

SAPRISSA  0  –  ALAJUELENSE  1

DS:  ALVARO FUENTES, VLADIMIR QUESADA, ROGER FLORES, ENRIQUE ARIAS, MAX SÁNCHEZ, BENJAMIN MAYORGA, RONALD GONZÁLEZ, BENIGNO GUIDO, ALEXANDRE GUIMARAES, ADONIS HILARIO, EVARISTO CORONADO

CAMBIOS: JOSE JAIKEL, ALEXANDRE BROWN

DT:  ODIR JACQUES

LDA: ALEXSIS ROJAS, FERNANDO SOSSA, MAURICIO MONTERO, JAVIER DELGADO, RICARDO CHACÓN, JOAQUIN GUILLEN, AUSTIN BERRY, PAVEL KAROCH, CARLOS MARIO HIDALGO, ALVARO SOLANO, RICHARD SMHIT

CAMBIOS: OSCAR RAMÍREZ, OSCAR VALVERDE

DT: IVAN MRAZ

TRIO ARBITRAL:  RODRIGO BADILLA, ALEJANDRO AVILES, VICTOR HUGO ALVARADO, JORGE CANTILLANO

0X1:  AUSTIN BERRY 50′