Autor: Luis Enrique Bolaños

Periodista deportivo y estadígrafo

La serie que arranca el miércoles no es una final nacional por el título

Alajuelense está a dos juegos, Herediano a cuatro de ser campeón, ahí arranca la explicación

 

Nuestro torneo se ha jugado de muchas formas a lo largo de los casi cien años de historia federada del balompie nacional. Por esta razón ni los mismos aficionados saben cómo se juega, y este desconocimiento se traslada a la prensa deportiva, la cual al mismo tiempo en algunos casos confunde al aficionado por no utilizar las palabras correctas.

La serie que inicia este miércoles mal llamada como final por parte de UNAFUT, es la final de una fase del torneo en la cual cuatro equipos mediante el sistema de eliminación directa se baten en llaves de 180 minutos. Ya se jugaron las primeras llaves en las cuales avanzaron Alajuelense y Herediano dejando en el camino a San Carlos y Saprissa

Se viene la final de esta «liguilla» la cual en algún momento sí era la final por el título, pues la final no era evitable así se jugó entre el Invierno 2007 y hasta el Verano 2017. Después la final pasó a ser «evitable» con el sistema de cuadrangulares que utilizó entre el Apertura 2016 y el Clausura 2018, en aquel momento cuadrangular todos contra todos por puntos

Este sistema aunque era más tedioso, no llevaba a tanta confusión, a pesar de que ya para ese momento el ganador de las 22 fechas tenía asegurada la final aunque no ganará la cuadrangular.  Pero se decide cambiarlo desde el Apertura 2018 y se vuelve a los cruces directos entre 1 ante el 4, y el 2 ante el 3. Por lo que viene la confusión alimentada por la UNAFUT a inventar los términos, Final y Gran Final, casi como final pequeña y grande

Con este sistema en el que igual el ganador de las 22 fechas queda sembrado en la final, y se vuelve a las eliminaciones directas en las cuales el primero puede ser campeón en cuatro juegos (dos series), y los demás deben jugar seis, cuatro para ganar la segunda fase (fase final para UNAFUT), y de esta manera forzar a la final a dos juegos con el ganador de las 22 fechas

En este cuadro hay varias variables, que el campeonato se acabe sin final (como lo hizo San Carlos en mayo, y lo podría hacer Alajuelense en este torneo), o que el ganador de las 22 fechas se vaya a un «descanso» obligatorio como le pasó a Saprissa hace un año, o que un equipo le gane dos series seguidas al líder y le saque el título como lo pretende hacer Herediano en este torneo

En los años 90 se jugaba de manera similar en temporadas anuales, y hubo algunos casos similares, de series que se alargaron a cuatro juegos con diferentes descenlaces

La final nacional es solo la serie de 180 minutos, o de 90 minutos (si algún día fuera a un juego), en la cual AMBOS equipos están a la misma distancia de salir campeón, modalidad que salvo en los torneos cortos entre invierno 2007 y clausura 2017, siempre fue evitable, pues en el pasado con cuadrangulares, pentagonales, hexagonales, o liguillas, siempre hubo una fase superior en la cual el ganador ya tenía asegurada la finalisima, pero al mismo tiempo la podía evitar

En los torneos cortos antes mencionados, la final se jugaba sí o sí, pues el lider no se garantizaba nada aparte de cerrar en casa sus series

De los últimos 60 campeones de la historia de nuestro fútbol, 18 se coronaron sin final, y 42 fueron en finales, sin embargo de esas 42 finales, 22 no se podían evitar por formato

 

Últimos campeones sin final, ganaron ambas fases con diferentes formatos

1970:   Alajuelense

1972:   Saprissa

1973:   Saprissa

1974:    Saprissa

1975:   Saprissa

1976:   Saprissa

1983:  Alajuelense

1984:  Alajuelense

1988:   Saprissa

1989:   Saprissa

98-99:   Saprissa

99-2000:  Alajuelense

2000-2001:  Alajuelense

2002-2003:   Alajuelense

2005-2006:   Saprissa

2006-2007:   Saprissa

Apertura 2016:  Saprissa

Clausura 2019:   San Carlos

Los señalados en negrita lo hicieron en series de 180 minutos, pero estas no fueron finales por el título. Los demás lo hicieron por puntos. Sería incorrecto llamar final a los partidos en los cuales todos estos equipos se coronaron, hayan sido partidos por puntos, o de series de ida y vuelta

Alajuelense podría sumarse a esta lista de ganar el cetro el domingo, ante el último rival que podrìa arrbatarle el cetro, el CS Herediano que de ganar el cetro obligaría a la final o gran final como le llama la UNAFUT, aun entiendo que final solo puede haber una

 

Herediano otra vez hizo suya la cueva

Herediano es el otro sobreviviente en la pelea por ganar el Apertura 2019, los de Giacone le ganaron el pulso al Saprissa de Centeno que tendrá que conformarse con haber ganado la Liga Concacaf. Tras 120 minutos en los que sobraron piernas pero faltaron ideas, los florenses aguantaron la desventaja en la etapa inicial gracias al gol de penal de Johan Venegas al 26′ tras una falta de Cristhian Reyes sobre Manfred Ugalde. Saprissa perdió el rumbo en el complemento y la mejor lectura de José Giacone fue determinante para emparejar el marcador, pues el ingreso de Berny Burke y de Nextali Rodríguez quienes le cambiaron la cara al ataque florense

El empate llegó al 75′ gracias a un remate de cabeza colocado por Esteban Granados, quien fue uno de los que más luchó para que el team sacara la faena

Los 90 minutos no fueron suficiente para terminar la batalla, y en el tiempo extra las mejores opciones fueron moradas pero apareció la figura de Esteban Alvarado quien tuvo dos intervenciones decisivas la mejor ante un remate de David Ramirez

Alvarado tomó confianza en los lanzamientos desde el punto de penal donde adivinó el de Randall Leal, los demás todos se concretaron. Herediano apagó todas las luces en la cueva, otra vez. y ahora retará a Alajuelense a cuatro juegos para lograr el cetro contra muchos pronósticos. Giacone el artífice, esta vez le ganó el partido a su homologo Centeno que de nuevo se queda con las manos vacías en el torneo nacional

 

La Liga le arrancó la corona a San Carlos y ya se la prueba

Sin apelaciones así fue el triunfo manudo. El 3-0 sobre San Carlos deja a los de Carevic a dos pasos de su gran objetivo. Desde la opción fallada por Ariel Lassiter en el primer minuto quedó claro que la Liga venía por el triunfo y fue en el primer tiempo cuando lo rubricó con dos goles de Marco Ureña, el primero al 21’ y el segundo al 42’. Sería exagerado decir que ahi terminó el partido. Porque San Carlos batalló y en el tiempo hubo  intervenciones decisivas de Pineda. Cusbdin se terminó el partido fue al 61’ cuando Jonatan McDonald logró el tercero. San Carlos no tuvo reacción. La Liga fue más en ambos juegos solo que ests vez los goles sí cayeron y ni la muralla Pemberton pudo evitarlo. La Liga está a 180 minutos del cetro que he buscado desde hace seis años. En una semana podría celebrarlo ante alguno de sus rivales históricos

Coleccionado campeonatos

Saprissa ya tiene un nuevo trofeo para exhibir en sus vitrinas el cetro de la Liga Concacaf. El cero por cero no se quebró en Tegucigalpa y por ende los morados hicieron valer el gol de Johan Venegas en la ida para dejarse la tercera edición de la Liga Concacaf.  El partido fue intenso, bravo, de ida y vuelta digno de una final regional aunque sin goles, lo cual confirmó el cetro morado

Los de Centeno no jugaron a defenderse, y más bien fallaron opciones claras de gol que pudieron darle mayor tranquilidad a los morados que eso si en todo momento jugaron con la desesperación de un Motagua que abusó de juego aéreo para tratar de igualar la serie.  Entre seis opciones claras de gol acumularon ambos equipos pero la falta de tranquilidad fue el común denominador que provocó que la anotación no llegará al Estadio Tiburicio Carias, a donde los morados llegaron arriba en el marcador de la serie

En el primer tiempo las más claras las más claras fueron moradas, el fútbol en la medular de Marvin Angulo, Cristhian Bolaños, y Randall Leal provocaron contratiempos en la cabaña del arquero argentino de Motagua Jonathan Rougier

En general «la aguilas»  hondureñas tuvieron poco pegada en frente del marco de Aaron Cruz, quien tuvo un partido aceptable, salvo una salida titubeante en el cierre. La mejor intervención del meta morado fue al 68′ ante un cabezazo de Juan Pablo Montes.

Un minuto después vino la más increíble que opción que fallaron los morados  en los pies del relevista David Ramírez que de cara al arco no supo culminar el gol. En los últimos 20 minutos el partido fue de mucha tensión con un Motagua desesperado y un Saprissa igual errático para llegar a la anotación, pues de nuevo David Ramírez y Johan Venegas dos veces desperdiciaron la sentencia

Los morados jugaron muy al filo en el segundo tiempo y cayeron en momentos de desesperación, pero Motagua falló algunas opciones adicionales, la más clara en los pies de Crisanto

En el 86′ gol anulado a Motagua por un ajustado fuera de juego lo cual encendió más los ánimos en el Estadio Nacional hondureño, en esa jugada Cruz salió mal

Buen arbitraje del mexicano César Ramos pese a la intensidad del partido, una final electrizaste a la que le faltó el gol

El peso de la historia morada se hizo sentir, Saprissa es el campeón, ya «Pate» tiene una copa, y el torneo nacional espera, pues en el club de Tibás siempre se debe ganar

Felicidades Saprissa, como dice su canción, coleccionando campeonatos

Síntesis

Segundo partido final Liga Concacaf

Motagua 0 – Saprisa 0  (0-1)

Motagua:  Jonathan Rougier, Denil Maldonado, Juan Pablo Montes, Marcelo Pereira, Omar Elvir, Emilio Izaguirre, Héctor Castellanos, Mattias Galvaliz, Kevin López, Roberto Moreira, Marcelo Estigarribia

Cambios

DT:  Diego Vásquez

Saprissa:  Aaron Cruz, Ricardo Blanco, Roy Miller, Alexander Robinson, Aubrey David, Michael Barrantes, Marvin Angulo, Cristhian Bolaños, Randall Leal, Johan Venegas, Manfred Ugalde

Cambios

DT:  Walter Centeno

 

Es la copa que el fútbol tico puede ganar

Hace dos años la acarició Santos, hace un año la alzó Herediano, dentro de poco lo puede hacer Saprissa, el fútbol tico compite en la Liga Concacaf. Sin embargo entre la afición y un sector de la prensa siempre estarán presentes aquellos días en que los clubes ticos ganaban el Torneo de Campeones de Concacaf, y por eso comienza el debate sobre la relevancia de este torneo que es claramente el segundo en relevancia de la región. Pero antes de hablar hay que analizar la realidad de nuestro fútbol. El éxito morado de hace 14 años de ganar la Concacaf e ir al mundial de clubes ya en la actualidad es casi un sueño. El mayor presupuesto de los clubes aztecas provoca que desde que el Saprissa de Medford lo alcanzó solo clubes mexicanos llegaron al mundial de clubes y los equipos de la MLS fueron los únicos que se acercaron a esa ilusión, y muy lejos quedaron los ticos y el resto de Centroamérica. Consciente de esto y buscando realizar un torneo clasificatorio para la Concacaf con el premio de una copa oficial, la confederación ideó este torneo que la verdad no me desagrada. Participan clubes de nivel parejo, con tradición, y que saben que este trofeo en sus vitrinas no está de más. El torneo es el típico torneo de la región, con ambientes adversos en los paises que se visitan, clubes de presupuestos parecidos, y un nivel futbolístico que sín ser el ideal es el reflejo de la Concacaf que todos sabemos no tiene nivel de primer mundo pero en esa esfera entran nuestros clubes y nuestras selección. A diferencia de sudamerica la Concacaf presenta una disparidad entre su realidad de clubes y selección, pues a nivel de selecciones Mexico y Estados Unidos están al alcance, pero en clubes la MLS está una escala arriba y la Liga MX varios peldaños más. Por eso para Costa Rica la Liga Concacaf es un torneo que puede devolver algo del prestigio que nuestro futbol a perdido a nivel regional. Es absurdo decir que es un torneo clasificatorio para el torneo más grande que arranca en marzo. Es una copa aparte que analizando los pergaminos de los clubes ticos, mientras se juegue con rivales de Centroamérica y del caribe siempre se debe ganar o apuntar a ganarlo, sobre todo clubes del perfil de Herediano el actual campeón, Saprissa finalista esta noche, o Alajuelense cuando vuelva a intervenir. Hace un año hablamos de la importancia del cetro florense, sí Saprissa lo logra tendría la misma relevancia y no existiría razón alguna para bajarle el piso, a menos que le abramos la puerta al fanatismo